viernes, 25 de septiembre de 2009


Introducción...

Había partido muchos años antes de emprender el viaje; precisamente tuve que viajar solo para reencontrarme…

No me extrañó reencontrarme también con viejos amigos nuevos, ni con los aromas ni las sensaciones tan conocidas; ya había estado en cada uno de estos sitios y dialogado con cada uno de mis azaroso interlocutores mucho tiempo antes.

Sin embargo, aún debía desandar el camino recorrido; sin saberlo, me acercaba lentamente a lo que tanto había perseguido.

En algunas estaciones, encontraba personas que hablan lenguajes que me eran indescifrables. Por momentos, sentía rendirme frente a tan infranqueable barrera. Una monstruosa muralla se alzaba abruptamente y cuando creía caer frente a ella, mágicamente cavábamos túneles de encuentro; un lenguaje universal nos acercaba, nos tomábamos de las manos, nos reconocíamos con caricias, nos explorábamos como selvas vírgenes y finalmente comprendíamos que hablábamos el mismo idioma… el de los gestos, los abrazos y las sonrisas…

En cada estación, el lenguaje del hombre se encargaba de separarnos y la naturaleza nos atraía magnéticamente, irremediablemente… Allí, donde los hombres construían fortalezas para enmarcar territorios y la cultura proyectaba diferencias, la física y la química nos hacían perder todo sentido de la política y los protocolos; la gravedad desaparecía y las densidades se mezclaban… ni siquiera la materia era impenetrable cuando el bálsamo de nuestra humanidad lo inundaba todo…

Cuanto mundo…cuantas argentinas por recorrer…

En sólo un segundo estaba a kilómetros de todos lados y a mis oídos cantaban Silvio, Joaquín y León. Cantaban otras canciones, otros sentidos, otros idiomas y otros lugares; o tal vez, tan sólo las mismas canciones, las mismas melodías pero que ahora se transformaban para siempre…

Autora literaria: Joselina Berraz Montyn

Creador grafico: Martin Castellanos

Volver a partir...

Otro atardecer me sorprende vagando por las calles de la ciudad. Y de repente me veo sentada en ese bar, que hace poco frecuento, pero que ya es Mi bar, ese que adopté como propio, que elegí para mí. Allí estaba yo, tan tranquila, esperando, con la espalda contra la pared y las manos en los bolsillos, Así, al igual que suelo esperar a mis mejores amigos, esperaba mi propia llegada.

Y si al principio me sorprendí, luego todo fue tan cotidiano como de corriente. Después de tanto andar ( pero extrañamente ya sin sentirme cansada) finalmente, me tenia frente afrente.

Me miré a los ojos y me alegré de verme. Sentí placer y paz de poder estar frente a mi misma y me sonreí. No tenía nada que contarme, era cierto, así que solo me inventé un buen café (corto pero fuerte) pagué la cuenta y me fui, alegremente, a perderme otra vez por las calles de la ciudad…

“Y es que de eso se trata la vida…”, me dije. Intensos y fugaces encuentros con uno mismo. Poder mirarnos a los ojos y reconocemos. Luego, tan sólo sonreímos y dejamos ir, sabiendo que siempre tendremos oportunidad para reencontrarnos.

Autora literaria: Joselina Berraz Montyn

Creador grafico: Martin Castellanos



miércoles, 23 de septiembre de 2009

Dublin, El arribo...

Cuando alcé vuelo por primera vez, me sentí más parte de las blancas y omnipresentes nubes que de la diminuta tierra bajo mis píes, con sus casitas de juguete y sus campos simétricamente arados…

“La vida es una cuestión de perspectivas” me dije y viendo el mundo desde las alturas el concepto se vuelve tanto más evidente. Soy ciudadana de las nubes: las atravieso y me persiguen, se deforman y se transforman, se buscan, se encuentran y se separan. A veces, provocan tormentas y otras, se abren para dar paso al sol. Ellas son como yo… o tal vez, yo sólo soy una nube más, perdida en un cielo lejano…

Y por primera vez aterrizo, zumban mis oídos, el estomago se vuelve vacio y es como volver a nacer… Hay dolor, emoción e incertidumbre, es otra hora, otro lugar, otra lengua que aprender… soy otra yo también… he vuelto a nacer!

Mi nueva familia es azarosa al igual que la primera. Tengo un nuevo trabajo y un nuevo amor que viene y va, sin pertenecer a nadie más que a mí, soy yo quien lo deposita aquí o allá, según capricho, quien inventa ilusiones y las desarma… creatura y creadora.



Autora literaria: Joselina Berraz Montin
Creador Gafico: Martin Castellanos

martes, 22 de septiembre de 2009

Volver a casa...

Volver a Dublín fue como volver a casa, alguien me esperaba, un lugar, una huella…

Por primera vez, el tamaño de pie estampado en el suelo coincidía con mi calzado… obsarvé con asombro la auténtica huella de mi pasar…

No me sentí más Dublinense, ni menos Argentina, me sentí más persona que nunca, individual, única e irrepetiblemente yo… no podría escapar a la pasión que me perseguía, que se me brindaba generosa y me corrompía hasta las lagrimas… sola, huérfana, sin pasado, pero con todo el presente, por primera vez, pues mirar hacia atrás sin sentir vértigo. Reconocí el camino marcado por mis rastros frescos, Aún traté de encontrar parecido con las pisadas marcadas por mis viejos zapatos… y los tenía… ¿Por qué negarlo? A veces se parecía a las de mi madre y otras muchas a las de mi padre… pero ahora, por fin, eran sólo mías…

En casa, éramos todos muy distintos pero las diferencias ya no dolían… las diferencias crecían a nuestro alrededor, libres como pasto verde, se alimentaban de nuestras semejanzas y se multiplicaban… nos inundaban, nos refrescaban y nos hacían mas humanos…


Autora literaria: Joselina Berraz Montyn
Creador grafico: Martín Castellanos

martes, 1 de septiembre de 2009

El corte...

He abierto tantas puertas, comienzo a sentir que no hay camino... Soy más libre que nunca y más presa de mis errores, cada vez más cuidadana de algún sitio que aún no he conocido, cada vez más lejos de alguna casa...
Por momentos, me duele no tener raíces, sólo por momentos...
Por primera vez, comienzo a improvisar, a decidir sobre la marcha, a marcha sin camino...
Muchas novedades se vuelven ininteligibles a medida que comprendo a mi soledad como mi mayor riqueza, mi poder... mi valor... mi libertad.
El dolor de la soledad y el placer de estar sola, los busco sin decanso y los sufro intensamente... los rechazo, los pierdo y me pierdo en sus laberintos...
Sólo la soledad me dice a la cara la verdad sobre mi, sobre el aquí, el allá, el ahora y el mañana... una verdad que duele, que asusta, la que tanto temo encontrar... la que insistentemente persigo...
Comienzo a sentirme detenida y comienzo a buscar una salida... no puedo imaginar un futuro, hoy, no puedo anticipar mis pasos...
Por primera vez camino sobre el agua, provoco mis propios milagros y dejo de creer...

Autora literaria, Joselina Berraz Montyn
Creador gráfico, Martín Castellanos